Objetivo: Descubre qué es un recargo, por qué los transportistas los cobran y cómo se te facturan.
¿Qué son los recargos?
Una vez que hayas activado tu domiciliación bancaria y comenzado a enviar con Sendcloud, recibirás una factura por tus etiquetas cada quincena. Puede ocurrir que notes que se ha añadido un recargo a tu factura relacionado con uno de tus envíos.
Un recargo es un costo adicional al coste de tu etiqueta de envío que cobra el transportista cuando el paquete no cumple con sus términos y condiciones. Este recago no está relacionado con Sendcloud, y la decisión de cobrar este costo adicional está en manos del transportista.
Lee nuestros consejos para evitar recibir un sumplemento en nuestro artículo ¿Cómo evitar los recargos?.
¿Por qué los transportistas cobran recargos?
Un transportista puede decidir cobrar un recargo cuando el paquete que envías no cumple con sus condiciones de envío y, como resultado, se generan costos adicionales durante el proceso de entrega de tu paquete a su destino.
Las razones de los recargos varían según el transportista o el método de envío elegido. Suelen cobrarse por dimensiones incorrectas, condiciones de embalaje inadecuadas, forma incorrecta para ser procesada en la cinta transportadora, demasiado ligero o demasiado pesado, o porque se eligió un método de envío incorrecto para el tipo de entrega o el país de destino. Algunos transportistas incluso cobran recargos por paquetes que tienen la etiqueta "Frágil".
Cualquier cosa que resulte en un tiempo de procesamiento adicional o manual por parte del transportista puede generar un recargo no deseado. Por eso es tan importante leer y adaptarse a las condiciones de transporte para el método de envío elegido.
¿Cómo miden y pesan los transportistas los paquetes?
Una vez que un transportista recoge tu paquete o una vez lo dejas en un punto de entrega, empieza su viaje hacia el destinatario. Tu paquete ingresará en un centro de clasificación manual donde se mide y pesa. Si un paquete cumple con las restricciones de dimensiones y peso y se ajusta correctamente a la cinta de clasificación, puede procesarse y clasificarse de manera automática para la entrega.
Tus paquetes se miden y pesan en dos momentos separados durante el proceso de clasificación por máquinas calibradas de muy alta precisión.
¿Qué sucede si mi paquete excede las dimensiones máximas o pesa más de lo permitido?
Si un paquete excede las medidas y el peso máximos, o si su forma es demasiado complicada o el embalaje es insuficiente para el procesamiento automático, debe retirarse de la cinta de procesamiento automático y colocarse a un lado par que lo puedan procesar manualmente Esto añade tiempo y gastos laborales adicionales para el transportista, por lo que te cobrarán estos costos en forma de recargo.
En algunos casos, puede suceder que tu paquete no pueda procesarse automáticamente debido a su forma y puede incluso que te lo envíen de vuelta sin ni siquiera realizar un intento de entrega.
También puede suceder que aparezca un segundo recargo. Esto no es una penalización adicional, sino una corrección. El primer recargo se calcula en función del peso declarado al crear la etiqueta de envío. Una vez recogido el paquete, el transportista verifica el peso real o volumétrico. Si resulta superior al rango seleccionado, la tarifa se ajusta a la franja de peso correcta. Este ajuste también puede afectar a otros costes, como el recargo por combustible.
Lo que parece ser un doble cobro es en realidad un proceso estándar:
✅ El primer recargo corresponde al peso declarado al crear la etiqueta.
✅ El segundo recargo es la corrección después de la verificación del transportista.
De esta forma, el coste final refleja con precisión el peso real del envío.
¿Cómo se me cobran los recargos?
El transportista solo cobra un recargo después de haber procesado el paquete. Solo cuando el paquete llega al centro de clasificación puede medirse y decidirse si el paquete puede se puede procesar de manera automática en la cinta o no. Estos costes se calculan posteriormente y, como resultado, encontrarás los recargos más adelante en tu factura quincenal, con información detallada a nivel de envío disponible en la versión CSV.
Cada transportista cobra recargos diferentes. El tipo de recargo, además de otros factores como el peso del paquete, determinarán la tarifa del recargo que deberás pagar.
Puedes ver la lista de recargos y el precio para los transportistas con los que trabaja Sendcloud yendo a la página de transportistas.
Lee nuestro artículo sobre cómo evitar los recargos para más información.
¿Cómo se calcula el recargo?
Si recibes un recargo, aparecerá en tu factura bimensual con el tipo "Recargo". La descripción suele incluir el motivo del recargo, junto con el número de seguimiento del envío al que corresponde.
Puedes ver tus facturas y descargarlas en formato PDF o CSV desde tu plataforma Sendcloud en Cuenta > Facturación.
- Factura PDF: Muestra un resumen de todos los costes, incluidos los recargos totales.
- Factura CSV: Muestra un desglose detallado por envío. Cada recargo está vinculado a un número de seguimiento, lo que te permite ver exactamente a qué envío corresponde el cargo.
Consejo: Para identificar un recargo de un envío específico, busca el número de seguimiento en la factura CSV. Esto te proporciona una visión completa de todos los costes relacionados con ese envío.
Para una explicación completa sobre cómo ver y entender los costes a nivel de envío, consulta Facturación de los envíos.
Si el motivo de un recargo no está claro o crees que has recibido un recargo por error, puedes crear un ticket de soporte financiero desde tu cuenta de Sendcloud y podremos investigarlo por ti.